A partir de este viernes 4 de abril, el costo del pasaje en Urvans que recorren la supercarretera Oaxaca-Costa se incrementa de 300 a 350 pesos. La razón: los concesionarios del servicio argumentan que el pago del peaje en la autopista Barranca Larga–Ventanilla les deja sin margen de utilidad.
Antes de tomar esta decisión, transportistas oaxaqueños realizaron protestas durante cinco días en las casetas de cobro, exigiendo que se exentara del pago de peaje a quienes brindan servicio en esta ruta. Durante las manifestaciones, mantuvieron el paso libre para todos los vehículos.
Al no recibir respuesta de Caminos y Puentes Federales (Capufe), del Centro SICT Oaxaca ni del Gobierno del Estado, decidieron liberar las casetas y aplicar el nuevo tarifario directamente a los usuarios.
La supercarretera Barranca Larga–Ventanilla fue inaugurada el 4 de febrero de 2024 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, quien prometió que durante el resto de su mandato –hasta finales de septiembre– el uso de la vía sería libre de peaje. Incluso dejó abierta la posibilidad de que, en el futuro, sólo visitantes y transporte de carga pagaran por circular, no así las y los oaxaqueños.
La obra, que tardó 15 años en completarse, requirió una inversión de 11 mil 690 millones de pesos y beneficia directamente a más de 500 mil habitantes de 50 municipios. Con una longitud de 104.3 kilómetros, permite recorrer el trayecto de la ciudad de Oaxaca a la costa en 2.5 horas, frente a las 6.5 que se requerían anteriormente.
La vía cuenta con un aforo estimado de 4,253 vehículos diarios y atraviesa municipios como Barranca Larga, Santiago Yogana, San Vicente Coatlán, Santa Catarina Coatlán, San Pedro Coatlán, San Pablo Coatlán, San Francisco Coatlán, San Sebastián Coatlán, Comitlán y Santa María Colotepec, beneficiando a más de 100 mil habitantes de al menos 11 comunidades.


