Oaxaca de Juárez.– En una conferencia de prensa que mezcló autocrítica con mensaje de unidad, el presidente municipal Ray Chagoya reunió a su gabinete para pasar lista de avances, pendientes y, sobre todo, ritmos.
“Hay mucha prisa por hacer muchas cosas”, dijo, mientras lanzaba un llamado directo a su equipo: fortalecer el paso y ajustar lo que haga falta.
El edil de la capital oaxaqueña aseguró que su administración trabaja “por convicción y amor a la ciudad”, pero también reconoció que dentro del gabinete “no todos van al mismo ritmo”. Con un tono deportivo, comparó el desempeño de su equipo con ligas de fútbol: “Cada quien decide en qué división quiere jugar”.
A diferencia de otros mandatarios, Chagoya no esquivó las críticas: aceptó que hay temas que ajustar y se declaró responsable de cualquier fallo.
“Todo lo malo que ocurre en el municipio es culpa de su servidor”, dijo, aunque advirtió que los resultados positivos son mérito compartido “si todos jalan parejo”.
La lupa sobre Protección Civil y las lluvias
Uno de los momentos más tensos vino cuando la prensa cuestionó la falta de reportes oficiales durante las recientes lluvias. El alcalde admitió el rezago y pidió fortalecer la comunicación en Protección Civil. “Han estado trabajando, pero tenemos que contar mejor lo que se hace”, dijo.
Oaxaca, entre las ciudades más seguras del país
En materia de seguridad, el municipio presumió las cifras más bajas de incidencia delictiva desde 2022.
De acuerdo con el reporte presentado, el robo a transeúnte cayó 71.6% y las extorsiones bajaron 56.2% con corte a septiembre.
Si se mide por cada 100 mil habitantes, Oaxaca de Juárez está entre las tres ciudades más seguras del país, destacó Chagoya.
El modelo de seguridad, explicó, descansa en cuatro programas vecinales:
- Diálogos Vecinales, para atender peticiones “desde las más locas hasta las más urgentes”.
- Tequios Vecinales, jornadas sabatinas que rescatan espacios públicos y reforestan zonas.
- Latidos Vecinales, con 14 dependencias atendiendo colonias cada semana.
- Visitas Vecinales, recorridos personales donde el edil escucha quejas “en la cochera o en la sala” de los vecinos.
Obras, semáforos y el “mercado negro” de las fosas
El presidente municipal anunció la segunda etapa del programa de reencarpetamiento y bacheo “Tachbache”, con una inversión conjunta de 120 millones de pesos, y aseguró que la inversión total en vialidades será “histórica”.
En contraste, reconoció que el sistema de semáforos de la ciudad “ya dio lo que tenía que dar”: la tecnología está obsoleta y modernizarla con inteligencia artificial costaría 100 millones de pesos solo en el eje de Símbolos Patrios a Vasconcelos.
El otro tema delicado fue la crisis de espacio en los panteones. Chagoya admitió que los predios disponibles cuestan “40, 50 o 60 millones de pesos” y que comprar uno nuevo es inviable.
Por eso, retomaron el programa de refosa para recuperar espacios abandonados y frenar el mercado negro, donde una tumba puede llegar a valer hasta 300 mil pesos. “Hay gente que se aprovecha de la vulnerabilidad de las familias”, lamentó.
Día de Muertos: lleno total y guerra por los espacios
De cara al Día de Muertos, el municipio anticipó una ocupación hotelera “casi llena” y un flujo de visitantes superior al de la Guelaguetza.
Pero no todo es celebración: los locatarios de la Central de Abasto denunciaron una “guerra campal” por los espacios de venta, con cobros de hasta 50 mil pesos por un puesto de metro y medio.
El gobierno municipal prometió contener el ambulantaje y preservar la imagen del Centro Histórico. Sobre la venta de productos chinos en lugar de artesanías locales, Chagoya pidió al Congreso legislar para proteger a los artesanos, aunque adelantó que los permisos extraordinarios de esta temporada serán prioritariamente para productores locales.
La Fuente de las Ocho Regiones y los grandes proyectos
Finalmente, el alcalde aclaró que no existe ningún expediente formal sobre la construcción de una plaza comercial en la zona de la Fuente de las Ocho Regiones, aunque sí hay acercamientos con inversionistas. La preocupación, enfatizó, es el impacto vial que proyectos de esa magnitud podrían generar.