La violencia volvió a golpear al sistema educativo oaxaqueño. La maestra y psicóloga Fabiola Ortiz Medina, docente del Colegio de Bachilleres de Putla Villa de Guerrero, fue asesinada el pasado 15 de octubre. Y de acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, el caso estaría relacionado con un conflicto escolar: una calificación y un alumno.
El fiscal Bernardo Rodríguez confirmó que las investigaciones apuntan hacia un estudiante, ya identificado por las autoridades, como presunto responsable.
“Estamos muy avanzados en la investigación. Nuestra línea principal tiene que ver con un problema al interior de la institución académica, con un alumno de la maestra”, dijo el funcionario.
El crimen ha provocado indignación entre docentes y alumnos. El Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (Sutcobao) condenó el asesinato y exigió justicia:
“Nos solidarizamos con familiares, amigos y compañeros de trabajo de la Lic. Fabiola Ortiz Medina… exigimos a los tres órdenes de gobierno que su artero asesinato no quede impune”, expresó la organización en un comunicado.
El pasado viernes, alumnos y autoridades del plantel despidieron a la maestra con un homenaje de cuerpo presente, donde recordaron su trayectoria y compromiso con la educación.
“Faltará una maestra, una mujer, pero sobre todo una madre le hará falta a sus hijos”, escribió Verónica Hernández, directora general del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca.
Este caso se suma a otros hechos violentos contra docentes en el país. En julio, Irma Hernández Cruz, maestra jubilada de 62 años, fue secuestrada y asesinada en Veracruz. La Fiscalía local confirmó que la víctima murió por tortura tras ser privada de la libertad.
Oaxaca y Veracruz: dos historias distintas, una misma exigencia —justicia para las maestras asesinadas.