Ambientalistas exigen a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) frenar la realización de una pelea de gallos en la escuela primaria «Emiliano Zapata» de Santiago Yosotiche, Oaxaca, programada para el próximo 29 de marzo. La denuncia surge tras considerar que este evento viola el Artículo 3° de la Constitución, que protege el bienestar animal dentro del sistema educativo.
«La realización de este tipo de actividades dentro de un plantel educativo es una grave violación a las leyes y principios que rigen la educación en México», advirtió la activista Lucía Hernández. Recordó que en diciembre de 2024 se reformó la Constitución Política para incorporar la protección animal como un eje de la educación impartida por el Estado, pero criticó que hasta el momento, las autoridades educativas han sido omisas en su aplicación.
Piden que derechos indígenas no sean excusa para maltrato animal
La convocatoria del evento, difundida en redes sociales, detalla que la pelea de gallos forma parte del 99 aniversario del ejido y es organizada por el comisariado ejidal en coordinación con la escuela para recaudar fondos.
A pesar de que la comunidad pertenece al pueblo Ñuu Savi y México reconoce el derecho de los pueblos indígenas a preservar sus tradiciones, expertos advirtieron que estas costumbres no deben vulnerar la legislación ambiental ni el bienestar animal. «Los derechos indígenas no pueden usarse como excusa para permitir actividades que atentan contra la educación y el bienestar animal en un contexto de apuestas», señaló una divulgadora científica.

Denuncian normalización de la violencia en menores
La activista Lucía Hernández exigió a las autoridades una respuesta inmediata para frenar el evento y garantizar condiciones dignas en las escuelas sin recurrir a actividades ilegales. «La educación de la niñez debe estar libre de prácticas que normalicen la violencia y el maltrato animal», advirtió.
Según la convocatoria, la primaria «Emiliano Zapata» ha promocionado también la dinámica de «topetones», una versión de pelea de gallos sin espuelas metálicas para evitar la muerte de los animales. Sin embargo, ambientalistas argumentan que esta práctica sigue constituyendo maltrato, pues los gallos son forzados a golpearse hasta que uno se retira.
«A pesar de ser considerada una versión ‘menos violenta’, sigue siendo una práctica que involucra maltrato animal, ya que los gallos son forzados a pelear, lo que puede causarles estrés, heridas internas y sufrimiento», destacó Hernández.
Cuestionan legalidad del evento
Expertos también han puesto en duda la legalidad del evento, señalando que la Ley Federal de Juegos y Sorteos estipula que cualquier tipo de apuesta en eventos como este requiere permisos especiales de la Secretaría de Gobernación. «No solo se trata de una cuestión de bienestar animal y educación, sino de legalidad», puntualizó la activista.
Hasta el momento, ni la SEP ni la Profepa han emitido un posicionamiento sobre el caso, mientras las presiones de activistas y organizaciones continúan creciendo.